Procedía de una raza oscura en los tiempos. De la lejana época Mesoxoica del reinado de los mastodónticos dinosaurios del ciclo Jurásico...Su raza fue extinguida con el paso del tiempo. Sólo él o ella- no recordaba exactamente si era varón o mujer, aunque se sentía más identificado con este último sexo-, había sobrevivido...
Era una arcaica hechicera o hechicero, rey o reina de su fantasma tribu. Ahora sola pero poderosa e inmune a la muerte. Pero el precio para vencerla era básicamente el consumir vidas... El aura de la muerte era lo que llenaba su poder... Necesitaba apagar vidas para alimentar su energía vital. Claro que valía cualquier vida pero satisfacía entre más grande. Cuando desaparecieron los dinasauros y con ellos casi la vida del planeta su poder menguó hasta que finalmente cayó en el coma en estado catatónico hasta el final de la glaciación.
Era un ser solitario no humano, es decir, no se sentía necesitado de perseguir aquellos objetivos a los que están destinados por naturaleza. Ya nunca humano pero siempre curioso...
Pero todo llega a una decadencia, anhelaba descanzar. El progreso había traído la superpoblación: Ruidos y presencias siempre molestos... La civilización estaba cambiando el clima, y el mundo se llenaba de radiante tecnología puntera. De repente se sintió tentado de intervenir aunque sea una parcela de la sociedad, y le pareció que la ideología socialista era un buen camuflaje para sus ambiciosos planes... Se hizo con una personalidad atendiendo al nombre de 'Jerónimo Saavedra'.
Y ahora muchos años después ocupaba gobierno en el ayuntamiento de una isla de nombre 'Gran Canaria', donde en un principio había pensado como lugar de retiro. Pero ahora junto con otros lacayos suyos convertidos a Demonios, sometería durante años a su sociedad en un viciado Infierno: 'Jesús González Dumpiérrez y Rodolfo Espino Romero, eran sus más destacados súbditos...


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