
Cuando Bill Gates, cofundador de Microsof, murió, llegó a las puertas del cielo. San Pedro le dijo:
- Has sido muy importante para la informática, así que te daré la oportunidad de elegir entre el cielo y el infierno.
Lo acompañó hasta su moderno equipo informático. En una pantalla se podía ver el infierno, un lugar divertidísimo, con playas, mujeres, música y muchas cosas más. En otra se veía el cielo, lleno de ángeles tocando el arpa y donde se disfrutaba de una gran tranquilidad.
-Me gusta más el infierno - dijo Gates.
San Pedro lo mandó inmediatamente allí. Dos semanas después lo visitó para ver cómo marchaban las cosas. Al llegar lo encontró encadenado, con grilletes, en una cueva oscura. Unos demonios lo torturaban con crueldad.
-San Pedro, ¿ que pasó con las playas, las mujeres y todo lo demás que me enseñastes en tu ordenador? -le gritó Gates.
-¡Ah! Era sólo el salvapantalla. Daniel S Reyes.
¡POR LA CASA DE LA CULTURA DE LA ISLETA!


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