La Playa de Las Canteras



INTRODUCCIÓN

Situada
en el Noreste de Gran Canaria, en el margen izquierdo del istmo de Guanarteme,
en dirección a La Isleta. La Bahía del Confital y la Playa de las Canteras
constituyen el fenómeno natural dominante y emblemático de la ciudad de Las
Palmas de Gran Canaria. Desde el punto de vista climático, la Bahía del Confital
está resguardada de los vientos alisios del Noreste por los promontorios de La
Isleta por lo que, en verano, el aporte de arena por acreción se va a ver
facilitado. En cambio, cuando domina el tiempo de Noroeste la erosión se acentúa
llevándose arena, hecho que se puede apreciar fundamentalmente en invierno. El
ambiente predominante en la playa es cálido, con precipitaciones escasas,
sensible influencia de la llamada "panza de burro", que favorece humedades
medias en la atmósfera entre 50 y 60 por ciento, y temperaturas medias anuales
muy agradables (22-24ºC). En verano las aguas están permanentemente tibias, con
temperaturas medias de 17 a 20ºC , en tanto que en invierno no suele bajar de
los 14ºC.

"gracias"



La mayor playa de la capital grancanaria se distingue por su fina y limpia arena rubia,al igual que por sus inmejorables condiciones para el baño gracias a la protección que le presta la prominencia de La Puntilla, La Barra Grande, La Barra Chica y otros pequeños arrecifes.



El nombre de Las Canteras le viene dado precisamente porque desde tiempos
inmemorables se extraían sillares para la construcción de La Catedral,
arquitectura civil y fabricación de piedras destiladeras para pilas de agua. A lo largo de sus 3.850 m. de longitud, la dirección general de la playa es en
sentido abierto al oleaje dominante que la expresada "barra" amortigua
eficientemente. Y es que desde la década de 1.920,la aglomeración urbana de Las Palmas de Gran Canaria ya era conocida en Europa como estación balneario-
marítima. Es por lo que esta playa está siendo frecuentada permanentemente por una media de tres millones de usuarios por año.


DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA E HISTÓRICA DE LA PLAYA

UN POCO DE HISTORIA

Según un estudio realizado en torno a los
antecedentes históricos de Las Canteras, las primeras citas concretas se
remontan al siglo XV, si bien en cartas y planos del período 1410-1460, La
Isleta aparece separada, como si el istmo estuviera rebasado por el mar la mayor
parte del tiempo. Los testimonios de la época de la Conquista (1479) indican que
el traslado desde el Puerto a la ciudad se hacía usualmente por mar, señalando
la nula transitibilidad de lo que hoy sería la calle Albareda y sus paralelas.
En el siglo XVI ya se cita el Puerto del Arrecife como punto de comunicaciones
marítimas, pero supeditado al de Las Palmas.
En el siglo XVII, hacia
1686, aparece el primer plano del istmo dibujado por Pedro Agustín del Castillo.
En él figura la Bahía del Arrecife con una serie de escollos que representa La
Barra, como símbolo de identidad de la Playa, aunque se trata de una mera
representación, por lo que no pueden considerarse los fragmentos en los que el
dibujo divide la formación arenosa. A finales del siglo XVII, la ciudad de Las
Palmas, -que todavía no había adoptado los apellidos de Gran Canaria, decisión
tomada por el Ayuntamiento capitalino en el año 36 bajo el gobierno Matías Vega
Guerra, como manera de distinguir a la ciudad de la isla de La Palma o de Palma
de Mallorca por las confusiones del correo durante la Guerra-, se extendía desde
Vegueta a la Iglesia de San Telmo. La Playa quedaba a unos kilómetros del casco,
por lo que si bien cabe pensar que la mayor parte de los ciudadanos en 1686 no
la conocía, los más aventureros habrían ido a verla caminando o en vehículos de
tracción animal a los que popularmente se les llamaba quitrines y que ilustran
algunas de esas fotos antiguas que hoy cuelgan tremendamente popularizadas de
las paredes de bares y restaurantes o de muchos hogares particulares. Algunos de
los dibujos que se han podido conservar en torno a 1860, presentan dos barcos de
dos palos en el careneo de La Puntilla con alturas de quilla superiores a seis
metros, lo cual da idea de los fondos disponibles en aquella época. Igualmente
es frecuente ver en dibujos, barcos cruzando La Barra por la boca
grande.



Otras la frecuentaban para ir de pesca o a cazar a Las Isletas, probablemente
conejos y pardelas, o incluso por motivos comerciales, dados los buques que allí
fondeaban en las bahías de El Confital o La Luz. Al Salir de la ciudad había que
cruzar campos de cultivo por incómodos caminos y atravesar la zona de dunas de
Santa Catalina. La Playa se extendía desde El Rincón a El Confital, curiosamente
con la interpretación que hoy el Ayuntamiento capitalino le ha dado ha ese
espacio, flanqueada por numerosas dunas. Dos hechos iban a convertir a Las
Canteras en la playa de la ciudad: el comienzo de las obras de la carretera que
la uniría con el casco urbano en 1855 y la aparición del primer viaje colectivo
en tranvía desde Vegueta al Puerto del Refugio en 1890.
Pero en estos
años, el ciudadano no va a la playa, no practica los baños de mar y sólo en
épocas muy calurosas, se bañaba de noche. Habría que esperar a finales de siglo
para que se implantara la moda de los chapuzones, de las temporadas, de las
casas de veraneo en Las Canteras. En 1910, con la primera línea de playa
urbanizada, en los días de máxima afluencia podía contarse hasta doscientas
personas, en su mayoría paseantes, reduciéndose el número de auténticos
bañistas. Esto se debía a lo mal visto que estaba el baño como ahora lo
entendemos, y al que no haber Paseo en la época, los caminantes más bucólicos
habían sustituido la arena por la Avenida.


ESTUDIO GEOLÓGICO

LA BARRA

La Barra de Las Canteras
es elemento que dota de personalidad la playa de Las Canteras. Se extiende a
unos 250-300 metros de la orilla de la Playa. Está formada por capas calcáreas
en las que se intercalan conglomerados que pudieron formarse en la época del
Jandiense, hace aproximadamente 110.000 años.
La Barra de Las Canteras se
extiende a lo largo de mas de dos kilómetros con algunas rupturas. Comienza en
la zona de la zona de la Puntilla con algunos restos, se forma en parelelo con
la orilla hasta llegar a Peña de la Vieja, donde se rompe en en el denominado
pasadizo, pasa a lo que se conoce como La Barra del centro, y tras otro
pasadizo engancha con la Barra Amarilla hasta llegar a la zona de la Baja Nuñez,
al llegar a Guanarteme. Entre los restos calcáreos y arenosos afloran depósitos
limosos con incrustaciones de seres vivos con concha, cuya descomposición ha
venido a sumarse a la formación de esta lengua.

En ocasiones, en las
inmediaciones de la Playa Chica afloran algunas formaciones con las mismas
características de La Barra, como son la denominada Barra Chica o incluso las
peñas que conforman la zona conocida como Los Lisos. Según la definición que
hacen Pérez Torrado y Mangas en un estudio sobre La Barra patrocinado por
Alcorde "La Barra de las Canteras no es una barra sedimentológicamente hablando,
es decir, un depósito sedimentario marino de arena o grava, con morfología
lineal y paralelo o subparalelo a la línea de costa.


En
La Barra se describe la presencia de mallas de algas caralinas y fragmentos de
moluscos tan pequeños que en ocasiones ni siquiera han podido ser desccritos.
Cabrera (1981) identifica en la zona de El Confital la presencia de más de
cincuenta de géneros de gasterópodos, y ocho de moluscos bivalos, con conchas
que se han unido a la roca. Se considera que La Barra, en contra de formarse
como consecuencia de las erupciones de La Isleta, pudo haber sido un
dsprendimiento de la formación del propio istmo de Guanarteme. Según esta
teoría al unirse La Isleta con el resto de la Isla, del propio istmo,al
erosionarse, se desprendió una zona que dio lugar a La Barra con un canal de
agua entre ambas formaciones que es ahora la Playa de Las Canteras.

Jose
María Calvar Martínez realizó un estudio de La Barra de que su estado era
alarmante como consecuencia de la acción de las olas, llegando a afirmar que
está a punto de hundirse.
Los estudiosos consideran que tanto La Barra como
algunas de las peñas que están presentes en la zona costera y que se aceptan
como depósitos de la época Jandiense, son formaciones geológicas de indudable
interés cientifíco a conservar.

LA ARENA

Uno de
los mayores atractivos de la Playa ha sido de siempre el color de su arena que,
en los momentos del atardecer, cuando la bajamar recibe los contrastes de los
últimos reyos de sol, el brillo que recibe convierte la imagen en una estampa
idílica. La Playa recibe cada vez más arena como consecuencia de que las
construcciones que se hicieron tanto en la primera línea como en general en todo
el istmo, interrumpieron el transporte eólico. La arena, sin las construcciones,
llegaba a la orilla, se secaba, y era transportada por el viento hasta los
arenales, formando extensos campos de dunas como los que citaba Domingo J.
Navarro.
En la zona de La Cícer, la arena presenta un color negrusco que
no tiene nada que ver con presuntas contaminaciones como en ocaciones se ha oído
decir a los bañistas. El color lo aportan materiales metálicos como el óxido de
hierro o de titanio. En esta parte, la arena es más densa y de ahí que, pese a
carecer de Barra, no se vaya. Antes bien,atendiendo a la teoría de Alonso
Bilbao, recibiría aportaciones de arena del campo de dunas que describe que la
taparían dejando en superficie arena tan rubia como la del resto de la Playa. A
lo largo de los años, la industria de La Cícer ha formado una especie de
barranco sumergido del que aún quedan evidencias en el fondo. El oleaje actúa de
forma más enérgica en la parte más baja, por lo cual no ha permitido que esa
especie de barranco se haya destruido pese a que la actividad de la industria ya
no es la misma.
En la actualidad, principalmente en las zonas
comprendidas entre el Reina Isabel y La Puntilla, donde más acumulación de arena
se produce, la bahía llega a asumir unos 300 metros cúbicos que, con el paso de
los años hacen miles y decenas de miles de metros cúbicos que, salvo que se
ponga el remedio adecuado, llegarán a colmatar la dársena hasta provocar que la
Playa comience a partir de La Barra hacia adentro.



Los aportes, que continuarán existiendo mes tras mes, han ido acabando con la
flora y como consecuencia con la fauna de la Playa, por lo que en numerosas
ocasiones se ha solicitado un dragado controlado de los fondos que no altere su
formación. Sin embargo, los planes de la Demarcación de Costas para ampliar Las
Canteras prevén que se pueda redistribuir esa arena para otras zonas de la
bahía, en una inmensa polémica que sólo acaba de
empezar.


Estudio personal de la arena de Las
Canteras


La Puntilla: Los colores que predominan en esta
zona son: Cristales transparentes y blancos (son los que más abundan y es el
llamado cuarzo), amarillo, gris, marrón claro, naranja.
La arena es 100%
mineral. La erosión de las olas es mayor en esta zona. Pueden haber restos
orgánicos, como por ejemplo las puas de erizo.
La arena es principalmente
natural.

Playa Chica: Los colores que predominan son: Negro(Hierro),
transparentes, blanco, marrón, beige (mica y feldespato), naranja, marrón claro,
gris oscuro, verde (olivina), ocre.
La arena es 100% mineral. La erosión
de las rocas es menor en esta zona.

La Cícer: Los colores que
predominan son: el negro, es decir el hierro, debido a la desembocadura del
barranco. Hay poca presencia del beige.
La arena no tiene restos
orgánicos.


LA PLAYA Y SUS PEÑAS

Tan
populares como la propia Barra son algunas de las peñas que se distribuyen a lo
largo de todo el litoral que conforma Las Canteras. Muchas de estas formaciones
se atribuyen a restos de la propia lengua que forma La Barra, aunque otras son
determinadas por fragmentos producidos en el proceso de formación de Las
Canteras.


De
todas las peñas, como se denomina a las rocas en la Playa, la más popular- ya
desaparecida la Peña de la Gaviota con su casa encima, que aunque quedaba fuera
del arco de Las Canteras estaba dentro del arco de visión de la Playa-, es
laPeña de la Vieja. Se trata de una roca a la que se le superpone otra algo más
pequeña.
La Peña de la Vieja es una roca de una altura superior a los tres
metros a ras del agua, que salvo en casos extremos de pleamar, jamás es tapada
por el oleaje. Tiene una forma de una tarta y tanto a su derecha como a su
izquierda encuentra los apoyos de dos rocas de menor tamaño que llegan a
llenarse de bañistas en los meses de verano.
Saliendo de la orilla para
llegar a Peña de la Vieja y tras atrevesar un marisco menos abundante que el de
Los Lisos, al pie de Nicolás Estévanez, se encuentra la Peña de Camello, cuya
forma simula una joroba. Ese es el punto de partida hasta llegar a la Peña del
Peligro, nombre que le viene, según cuentan en la zona, por su forma socavada
que, al meterse los bañistas debajo e intentar salir, ha provocado más de un
golpe en la cabeza al no percatarse del saliente de la roca; en paralelo a ella,
la Peña del Descanso, primera parada para aquellos que no llegan a Peña la Vieja
de una sentada. A la derecha de la Peña del Camello, la Peña del Balcón, y más a
la derecha aún, la Peña de la Palangana.
Así se llega Los Lisos, donde sin
duda se concentra el mayor número de peñas. Los Lisos es un marisco poco
accidentado pese e la formación de charcos que deja a marea vacía. Las peñas
cubiertas de limo le dan aún una mayor sensación de liso y está rodeado de rocas
aisladas que reciben su propios nombres, como es el caso de la Peña del Piano,
con esa forma aproximada; la popular Peña de la Bandera, una plataforma que
sirve también como trampolín o lugar de descanso; la Peña de la Resbaliza, que
la naturaleza quiso inclinar para que los chiquillos cuando subieran por ellla
se resbalaran casi irremediablemente, u otras como la Punta del Barraco. Los
Lisos es el lugar donde se inician en la pesca del cabozo los playeros, donde se
cogen cangrejos, jacas y caracolillas.


La
Playa Chica también tiene sus peñas características, principalmente en forma de
barra. Así, lo mismo hay una Barra Grande que una Barra Chica. Hay que decir las
distinciones entre las barrras es algo más nuevo e incluso más técnico que
playero. En la Playa, La Barra es toda la formación, y La Barra Chica es la de
la Playa Chica.
De Playa Chica a La Puntilla, El Peñón es la peña que
destaca, más enterrado en la orilla que nunca. El Peñón era y sigue siendo un
enorme ropero donde muchos playeros dejan sus prendas para no llenarlas de
arena. Después viene la Peña de los Perros o de las Pulgas, y las peñas del Pico
y el Pastel a la altura de la Casa de Galicia, constante referencia de los
barquilleros, hasta rematar en El Cabrón y El Confital.



FAUNA Y FLORA DE LAS CANTERAS

LA FLORA DE LAS
CANTERAS. LAS ALGAS


Las aguas de la Playa de Las Canteras
sirven de cobijo a 210 especies diferentes de algas aproximadamente, de las 650
especies de algas macroscópicas que se han catalogado en las Islas Canarias, lo
que representa un 30% de la totalidad de las especies existentes en el
Archipiélago y es indicativo además de la riqueza vegetal de la primera playa
capitalina. La razón de esta abundancia, aparte de las características
especiales de este ecosistema, es el hecho de que, siendo una playa orientada al
Norte, presenta una Barra natural de protección que contribuye a frenar el
oleaje, que es una de las características que limitan las poblaciones de algas
en el Norte de todas las Islas Canarias; esto da lugar a la creación de una
dársena entre La Barra y la orilla que, debido a la falta de impulso del oleaje
del Norte unido a la diferencia de temperaturas que hay con el agua que se
dispone por detrás de La Barra, condiciona la presencia de especies
subtropicales de algas que sólo se encuentran en el Sur de las Islas.
Además,
se cuenta con la presencia de otros ecosistemas marinos importantes que son los
sebadales, muy difíciles de localizar en la costa Norte y que en el caso de Gran
Canaria sólo se disponen en el Norte en la zona de Sardina. En los sebadales de
Las Canteras podían encontrarse hace apenas diez años caballitos de mar que
ahora no se ven como consecuencia de la progresiva desaparición de esta especie
vegetal.
Los sebadales cubrían prácticamente el 75% de los fondos arenosos de
la Playa. Sin embargo, al acumularse la arena a gran velocidad produjo un
retroceso de esos sebadales y cambios importantes no sólo en la composición de
la vegetación marina de Las Canteras, sino también en la fauna, ya que estas
alfombras vegetales son ecosistemas importantes porque en ellos se producen
puestas de huevos de peces, de invertebrados marinos, o encuentran refugio los
alevines. Los tapices tenían zonas de claros, tal y como ocurre en los bosques.
En esta especie de bosque submarino, los claros tenían el nombre de calveros,
generalmente en forma de hoyos, y en ellos las carmelitas campaban a sus anchas.
Desde que desaparecieron los sebadales, se fueron también las carmelitas o al
menos su localización es más dificultosa.
A principios del verano sobre todo
es especialmente notoria la presencia de algas den la playa, que se acumula en
la orilla tapizándola por completo. La llegada de las algas a la orilla de la
Playa se da en dos momentos puntuales: como consecuencia de los temporales de
febrero, en que son arrastradas y sacadas por el mar a la orilla, y en la época
de verano, a finales de julio, aproximadamente. La primera de estas invasiones
se da de manera natural, no porque haya temporales, sino porque acaba el ciclo
de vida de las algas y como todas las plantas, mueren. Lo único que en este
caso, en vez de caer al suelo, son arrastradas por el mar hacia la orilla,
dándose grandes acumulaciones de algas que sufren procesos de putrefacción y
atraen a determinados insectos.
Incluso la llegada de las algas ha cambiado
con el tiempo. En los tiempos en los que había grandes sebadales dentro de Las
Canteras, los arrastres mayores en la Playa eran de sebas, no de algas, mientras
que en la actualidad son algas lo que llegan. Estos cambios seguirán existiendo
en la Playa mientras haya una dinámica natural de las poblaciones de algas y las
poblaciones de sebas que, en diez años, se redujeron a la tercera parte debido a
la acumulación de arena.
Generalmente las algas emplean como sustrato la roca
en lugar de la arena, y se denomina sebas a las especies que crecen en la arena,
por lo que se habla genéricamente de la vegetación de la playa y no de algas en
la playa.
Las Canteras cuenta incluso con sus algas en exclusiva. Se trata
de una especie llamada Bonnemaisonia hamífera, que en todo el Archipiélago sólo
se ha encontrado en esta zona. Es una especie que tiene dos formas en su ciclo
de vida y una de ellas jamás se había encontrado en Canarias hasta que se
descubrió en Las Canteras. La Playa cobija especies que en toda la costa Norte
de las Islas no se suele encontrar, sino en las zonas del Sur. Por otro lado,
los tipos de algas varían de un lado a otro de la costa. Hay especies que se
encuentran en las zonas aplaceradas donde no existen corrientes, y hay otras que
precisan de esas corrientes para vivir y encuentran su entorno en las bocanas de
La Barra, donde entra el agua hacia la dársena. Mientras, los sebadales se dan
fundamentalmente en las partes más tranquilas, entre las barras y en la zona de
La Puntilla que queda resguardada de la entrada del agua.
Según la doctora en
Biología botánica Nieves González, ha habido un retroceso importante en los
sebadales, puesto que asegura que se han reducido a su tercera parte. La arena
es estancaba a una velocidad superior que el crecimiento de las plantas y éstas
fueron quedando tapadas hasta que murieron asfixiadas. La desaparición de La
Barra pondría el punto final a la presencia de muchas de las diferentes especies
vegetales de Las Canteras.
Entre otras cosas, en la parte exterior de esta
formación arenosa hay un veril que además de tener poblaciones de algas de diez
o quince centímetros de altura, tiene zonas de grietas y de cuevas donde además
de las algas calcáreas se dan también muchas especies de invertebrados y de
peces. El problema de la erosión es que estos pequeños ecosistemas desaparecen y
de hecho, desde el momento que hay roturas de La Barra, ya lo están
haciendo.

LA RIQUEZA PISCÍCOLA. ESPECIES
ANIMALES


Al igual que las especies vegetales, los animales
que viven en Las Canteras deben buena parte de su existencia a la presencia de
La Barra. La Bahía del Confital presenta no sólo las características típicas de
la zona norteña, sino también de un lugar abierto al Océano, lo que la hace aún
más singular. Todos los organismos vivos se distribuyen de tal manera que su
supervivencia presente determinadas garantías. Así, por ejemplo, los lenguados,
cuyo color es similar al de la arena, estarían localizados en fondos arenosos,
por lo que será inútil buscarlos en los fondos rocosos tapizados de algas.

La playa se divide, por la distribución de la fauna, en tres zonas:
supralitoral, intermareal e infralitoral, y los individuos pueden ser
bentónicos, cuya vida transcurre de una u otra forma en relación con el fondo (
lapas, tapaculos, etc.) o pelágicos, que no mantienen ninguna relación con el
fondo o sustrato ( sargos, palometas, etc.). La zona supralitoral se corresponde
con la parte más alejada del agua, donde sólo llega el mar cuando salpica en
grandes temporales. Esta zona está poco representada en Las Canteras, aunque
puede notarse en Los Muellitos de Guanarteme o en La Puntilla. En este lugar se
pueden encontrar unos caracoles parecidos a los bulgaos, pero más pequeños y si
el mar ha arrastrado en su subida algunas algas, debajo podrán encontrarse
pulgas de mar.
Algo más cerca del mar está la zona intermareal, limitada por
las mareas, según sea alta o baja. El número de especies es mucho mayor y los
perfiles cambian de una zona a otra de La Playa en función de las
características de cada una, como puede ser el grado de exposición al oleaje.
Por ello es lógico pensar que a cada lado de La Barra hay dos perfiles
totalmente diferentes. En la misma Barra es frecuente la presencia de una
especie de costra que evita que nos resbalemos, y que se abre al contacto con el
agua. Se trata de la concha de un animal parecido al percebe, aunque de menor
tamaño.
Mezcladas con esta especie es frecuente encontrar lapas. Las que se
localizan a un nivel superior presentan una concha más abombada que las que
están más cerca de la marea, lo que les permite acumular mayor cantidad de agua
para evitar la desecación. En la parte inferior se observan los verdaderos
bulgaos y quemones, que son mayores que los bulgaos, de color marrón.
En la
zona de Los Muellitos es abundante el cangrejo moro, que no aparece en La Barra,
mientras que esta zona podemos encontrar al cangrejo blanco, además del cangrejo
de roca y la popular jaca pelúa.
En grietas y oquedades están los erizos.
También están presentes las estrellas de mar, varias especies de esponjas,
ascidias y pepinos de mar.
Precisamente la desaparición cada vez más
abundante de las estrellas de mar, que era el predador que se atrevía con los
erizos, ha ido dando pie a que estos –especialmente las erizas- se extiendan por
toda la Playa, dejando zonas de blanquizales, donde arrasan con todas las algas
que a su vez alimentan a los peces, desequilibrando de manera importante el
ciclo natural. Bajo los charcos pueden verse también almejas, vacas de mar,
camarones, pequeños corales de diversos colores, gusanos, anémonas y babosas de
mar.
Tampoco es difícil encontrarse con pequeño pulpos y chocos. La
representación de peces en Las Canteras es muy variada, desde los cabozos, hasta
las barricudas, pasando por fulas y pejeverdes, hasta alevines de sargo,
seifías, sargos breados, herreras, galanas, e incluso viejas y meros.
Para
entrar en el infralitoral es necesario hacerlo con gafas y tubo. La Playa tiene
dos clases de fondos: rocoso y arenoso, aparte de los constituidos por
sebadales. Los fondos arenosos cuentan con un menor número de especies,
principal tapaculos, peces lagarto, arañas, así como pequeños grupos de herreras
y salmonetes. De la misma manera es posible encontrar peces pelágicos –sin
relación con el fondo- que estén de paso, como bicudas y palometas.
Ocasionalmente podemos encontrar chuchos, angelotes, tembladeras y hasta
mantellinas. Durante la época estival, las mantellinas se acercan a parir en las
zonas de arena donde hay rocas, como en Peña la Vieja.

En cuanto a los
invertebrados, organismos sin esqueleto interno, se encuentran especies que
nunca aparecen en los charcos junto a otras habituales de estos espacios. A
pocos metros de profundidad es frecuente la presencia de la eriza, de púas
extremadamente largas y depredadora importante de otros organismos; y en cuanto
a peces, chopas, galanas, mujarras, gallos, rascacios y tamboriles.
Los
sebadales son auténticas cunas para los alevines de casi todas las especies de
peces, siendo esta zona donde buscan refugio y alimento. Aquí es frecuente la
presencia de chuchos y tembladeras y otros que sólo pueden encontrarse en esta
zona. Los más llamativos son los caballitos de mar y los peces pipa, aunque su
observación requiere un alto grado de paciencia pues su capacidad de pasar
inadvertidos es grande.

LAS AVES, EL OBLIGADO
MIGRATORIO


La costa canaria, lo mismo que la africana, es
frecuentemente elegida por distintos tipos de aves como cuarteles de invierno,
para protegerse de los fríos que en esta época se extienden por la mayor parte
de Europa. Tras los períodos de crías, las aves comienzan un período migratorio
en busca de temperaturas más altas que las obligan a pasar por el Archipiélago,
e incluso muchas de ellas optan por quedarse en lugar de proseguir hasta la
costa africana. No puede decirse que en Las Canteras exista un determinado tipo
de aves que se presente de forma exclusiva en esta parte del litoral, aunque
como consecuencia de esas migraciones sí pueden verse ejemplares que no
nidifican en Canarias, fundamentalmente limícolas que se alimentan de los
distintos organismos que viven en estos ambientes.
Aunque no hay referencias
concretas a Las Canteras, por no ser un sitio de interés, cuando el istmo no
estaba urbanizado, la zona era un lugar importante para aves esteparias como el
alcaraván, y que actualmente sólo puede observarse de forma muy dispersa en el
Norte de la isla, o el corredor, una especie que casi no se cita ya en Gran
Canaria. La afluencia masiva de bañistas a Las Canteras afecta igualmente a las
aves. Las que inicialmente discurrían por la orilla de la playa se han
trasladado a zonas más tranquilas como La Barra.
Entre las limícolas se han
descrito ejemplares de chorlitejo grande, chorlitejo chico y chorlitejo
patinegro, dando se el caso además de que estos dos últimos crían en las Islas.
Se trata de especies de patas más o menos largas, con un pico muy sensible que
contribuye de manera determinante en la búsqueda de pequeños crustáceos que le
sirven de sustento, lo mismo que a los zarapitos, vuelvepiedras, correlimos
tridáctilo, la Aguja colipinta y colinegra, y el chorlito gris. Las garzas son
más o menos frecuentes, principalmente la garza real, un espectáculo visible
desde la orilla. Son aves con una distancia de huida muy grande, por lo que
pocas veces es posible acercarse a ellas. De ahí que el lugar que elijan durante
su presencia en Las Canteras sea La Barra, pese a que existen plataformas
rocosas, como Los Lisos, donde igualmente podrían encontrar pequeños crustáceos
de lo que alimentarse. Aunque hay referencias muy vagas del siglo pasado sobre
la posibilidad de que La Isleta fuera la base de un nido de garzas, esta especie
no se ha detectado en nidificación en la Isla. De la misma manera, aunque se
trata de ejemplares divagantes, se encuentran cormorantes o charranes, una
especie más pequeña que la gaviota y con las alas más curvadas, que sobrevuelan
el agua a ocho o diez metros de altura hasta que localizan un banco de pequeños
peces sobre el que se abalanzan para alimentarse.
Pero sin duda son los
láridos los que más presentes están en Las Canteras. A este grupo pertenece la
gaviota argéntea, la gaviota sombría y la gaviota reidora. La gaviota argéntea
se reproduce en Gran Canaria, no en Las Canteras, en zonas de acantilados
inaccesibles puesto que requiere mucha tranquilidad en los periodos de
nidificación, y en determinadas épocas su número aumenta de forma apreciable por
la presencia de la gaviota sombría, una especie invernante que se confunde con
la anterior ya que sólo las diferencia el plumaje, más oscuro de esta última.
Otras gaviotas de menor tamaño, como la gaviota reidora se presenta en Las
Gaviotas en invierno, desapareciendo con los primeros calores.
Las pardelas
cenicientas y el Petrel de Bulwer son aves pelágicas que realizan toda su
actividad en alta mar, excepto la reproducción, por le que también han podido
verse ejemplares, fundamentalmente jóvenes, que como consecuencia de las luces
de la ciudad y se propia inexperiencia, se desorientan y caen. Todas estas aves
están protegidas por convenios internacionales y por la propia legislación
española.

CETÁCEOS Y MAMÍFEROS MARINOS

El
Archipiélago canario acoge a unas veintidós especies diferentes de cetáceos de
las setenta y ocho conocidas hasta el momento, desde delfines a cachalotes. Esta
cantidad de especies, desconocidas por ahora y aún en una primera fase de
estudio, no significa sin embargo que las Islas sean una zona especial para
estos mamíferos, aunque aquí se den las condiciones que propician su estancia.
La práctica carencia de placa oceánica que se traduce en grandes profundidades
en las cercanías de la costa y la abundancia de cefalópodos ( sepias, calamares,
etc.) que constituyen buena parte de la alimentación de los cetáceos, convierten
al Archipiélago en un sitio acogedor. Algunas de las especies que visitan las
Islas con frecuencia sólo son conocidas por varamientos, sin que hayan sido
vistas jamás en el mar.
Las Canteras cuenta con un importante número de
varamientos de estas especies, precisamente por ser zona de paso en sus
movimientos migratorios, aunque estos se produzcan a varias millas de la costa.
A una milla de La Isleta vive permanentemente un grupo de tursiones comunes, un
delfínido similar a las toninas, y un grupo de calderones grises, además de una
comunidad de cachalotes que, según los estudios realizados por la Universidad de
Las Palmas de Gran Canaria, podrían moverse entre las islas de Gran Canaria y
Fuerteventura.
En muchas ocasiones los mamíferos marinos se acercan a la
Playa, probablemente desorientados. En La Puntilla se han visto con frecuencia
ejemplares de cachalotes, algunos de los cuales han varado, y toninas incluso
dentro de La Barra.
Algunos pescadores de La Puntilla aseguran haber visto
orcas de paso por la zona, pero son fundamentalmente las especies descritas las
que pasan por Las Canteras sin opción de quedarse, ya que sus aguas no son todo
lo profundas que estos animales necesitarían. No obstante, esto no quita para
que ocurra que algunos de estos animales decida dar un paseo por la dársena
interior, aunque no es lo más frecuente salvo en el caso de las toninas, que
llegan a saltar por encima de una barca sin tener contemplaciones con sus
ocupantes, para demostrar que están presentes, juguetonas y
veloces.


DINAMISMO DE LAS CANTERAS

CORRIENTES
DE LAS CANTERAS



Se han efectuado estudios de
corrientes en la Playa de las Canteras y se ha comprobado que existen tres
puntos claves donde se unen las corrientes y además es donde aparecen acumuladas
las basuras en el agua. Estos puntos son: delante del Hotel Roca-Mar, delante
del Muro Marrero y delante de la Peña de la Vieja. Esto varía según las mareas y
épocas, pero se aprecia más en los meses del verano.
También debido
a las corrientes y desde los meses de Octubre a Diciembre los puntos del Muro
Marrero y La Puntilla son donde el agua esta más cristalina.


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Cuando hay
corrientes fuertes, es muy peligroso el baño en Las Canteras, incluso salir con
Windsurf, pues en pocos minutos el mar te lleva detrás de la barra, pero esto lo
indica la Cruz Roja, colocando la bandera roja en su puesto de socorro, para que
los bañistas tengan precaución.


CONTAMINACIÓN


El estado sanitario de la Playa ha cambiado de la misma manera que los tiempos
que corrían al otro lado del Paseo. Así las cosas, la superpoblación en torno a
la zona ha venido a saturar la primera línea de costa con vertidos continuados,
sobre todo a partir de los años 70 y 80, situaciones que han sido posteriormente
corregidas por el Ayuntamiento capitalino, que se mostró sensible a mantener la
bahía en un perfecto estado sanitario, consciente de lo que significaba y de
hecho ya había significado para la ciudad.
No obstante, parece increíble
que hace tan sólo diez años, la Playa tuviera puntos de vertido importantes,
sobre todo en la zona de La Isleta, con El Confital en primer plano,
consrecuencia de la población chabolista de la zona e incluso de la parte
militar y el barrio de Las Coloradas. Años antes, los vertidos procedían en el
lugar de las industrias conserveras de pescado que arrojaban todos sus
desperdicios al mar y la arena. Por la zona de LaCícer, la industria vertía
fundamentalmente el agua que recogía a través de las tuberías de Los Muellitos y
que utilizaba para enfriar algunas de sus máquinas, sin que se demostraran que
causaran un perjuicio contaminante, mientras que el Ayuntamiento tenía unas
cloacas en la parte litoral del barrio de Guanarteme, que vertían directamente
al mar.
De otro lado, las corrientes marinas tienen mucho que decir en
los vertidos que llegan a la Playa, fundamentalmente a la zona de La Cícer,
provenientes del Norte. Estando en funcionamiento el Matadero Municipal de Costa
Ayala, era frecuente que el la costa aparecieran restos de animales que eran
arrastrados por el agua. Los vertederos incontrolados en la zona Arucas, Moya y
los barrios periféricos del municipio, descargaban en el agua los desechos que
después era fácil encontrar en Las Canteras, lo mismo que los cartuchos que se
utilizaban para el tiro al pichón en la zona de Punta Camello y que una vez
usados eran arrojados al mar. La limpieza de algunos barcos frente a la dársena
llevaron en más de una ocasión basura a la arena, pero todas estas situaciones
se fueron remediando con el cierre del matadero y las clausuras de los
vertederos incontrolados con la colaboración de los municipios limítrofes.

Hoy en día, hay muchos servicios de limpieza, que trabajan día y noche en el
cuidado de nuestra Playa.


El presente estudio
ha sido extraido de un trabajo depositado en la red en esta url
http://apuntes.rincondelvago.com/playa-de-las-canteras-gran-canaria.html

2 comentarios:

jalapa dijo...

Gracias por este reportaje, leerlo desde madrid, te reconforta muchisimo

UN SALUDO

Carlos dijo...

gracia es muy productivo ver que gente se interesa sobre la tierra